jueves, 2 de octubre de 2014

Sociedad de la información


La alfabetización con la lectoescritura fue la tarea central de la escuela durante sus comienzos, luego se amplió esa propuesta para incluir lo que consideraban los conocimientos básicos necesarios para la vida en sociedad. En el último tiempo aparece la necesidad de incluir otros saberes básicos, una alfabetización múltiple, la alfabetización digital. ¿Qué significa hablar de nuevas alfabetizaciones? ¿Implica otra serie de destrezas y operaciones? ¿Cuáles son los nuevos lenguajes que se deben incluir en la propuesta pedagógica? La escuela fue incorporando determinados saberes, voces, expresiones y lenguajes y dejo afuera otras manifestaciones culturales que luego se fueron incorporando dentro de la cultura escolar. Estos acontecimientos históricos nos deben poner en alerta, ya que esas formas fueron como entrando sin querer, incorporándose como por casualidad, entrando sin permiso pero imponiéndose por la demanda social, familiar y de los alumnos en particular, por la presión del mercado laboral, o por las demandas del entorno en general. Quizás sea momento de ser capaces de discutir rigurosa y profundamente sobre cuáles de todos los nuevos saberes deben entrar a la propuesta escolar, y cómo debemos hacerlos entrar, como los aprovechamos para hacerlos más eficientes. La escuela surge y se consolida en torno a las tecnologías de la lectura y la escritura disponibles a fines del siglo XIX: el libro, la pizarra, el pizarrón, el cuaderno, el lápiz. ¿Es la misma enseñanza la que debe desarrollarse cuando se trata de trabajar con pantallas, cuando las tecnologías han transformado nuestra vida y nos abren nuevas oportunidades de ejercer nuestra labor docente? La antigua alfabetización hay que remozarla, hoy implican prácticas y sentidos bien distintos a los que a veces se evocan en la visión nostálgica de la escuela antigua. No es suficiente seguir haciendo bien lo que se hacía hace un siglo: nos encontramos con otros sujetos, con otras estrategias, y con otras prácticas sociales que demandan otro tipo de enseñanza otro uso de herramientas. Comienza a ser cada vez más necesario que la escuela proporcione otros conocimientos para explorar el mundo de hoy, más fluidamente y de forma más rica y relevante, con lo que proporcionan las nuevas tecnologías, básicamente la computación y el lenguaje audiovisual. Lo importante no es la tecnología sino lo que hagamos con ella, lo que enseñemos sobre sus usos y posibilidades, y también sobre sus límites. Pensar en una introducción de las nuevas tecnologías que no las consideren solamente un recurso didáctico, sino una nueva forma cultural de esta época, en lo productivo y recreativo de la cultura, la política y la economía contemporánea, que tienen muchos y variados efectos sobre nuestras vidas, las de los docentes y las de los alumnos. En ese sentido,no es suficiente con "enseñar computación" y el uso de los programas, ni tampoco considerar a internet como solo una gran fuente de información, sino que deberíamos incorporar otros saberes, disposiciones y sensibilidades que permitan enriquecer la vida de los alumnos, que los ayuden a plantearse preguntas y reflexiones a las que por sí solos no accederían, y que les abran caminos de indagación, con momentos para compartir y aprender de y con otros, colaborativamente.

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