Actividad: Cibercultura, ciberespacio, cibereducación
Para Levy (1999) "Cuando una persona, una colectividad,
un acto, una información se virtualizan, se colocan «fuera de ahí», se
desterritorializan. Una especie de desconexión que separa el espacio físico o geográfico y la temporalidad. No son totalmente
independientes del espacio-tiempo de referencia, ya que siempre se deben apoyar
sobre soportes físicos y materializarse aquí o en otro sitio, ahora o más
tarde. La virtualización nos ha
desencajado, recortando el espacio-tiempo
clásico escapando de una realidad a otra; ubicuidad, simultaneidad,
distribución fragmentada.
Manuel Castells ha denominado “Sociedad Red”, una sociedad
permanentemente conectada y en constante movilidad geográfica y virtual. Una
sociedad que habría cambiado el espacio de los lugares por el “espacio de los
flujos” de información, personas y capitales. La consecuencia directa de este proceso
ha sido una pérdida o debilitamiento de las relaciones entre los sujetos y el
territorio, es decir, un proceso de desterritorialización. Aunque lejos de
producir una pérdida de relaciones entre el sujeto y el espacio físico, las
refuerzan, transformándolas y dando lugar a un nuevo tipo de territorio más complejo.
El espacio construido, es un espacio trastocado y desvanecido por fuerzas externas.
Aunque Castells dice que los lugares no desaparecen, afirma que su lógica y su
significado quedan absorbidos por la red y determinados por los poderes del
mundo. La desterritorialización sería así “un fenómeno que surge de la
intensidad de movilidad de los productos, gente e ideas que pasan las fronteras
políticas, sociales y culturales al punto de provocar un desarraigo en ciertos
patrones y valores socioculturales. El referente global-local parece
desdibujarse, las comunidades virtuales, para Levy “viven sin lugar de
referencia estable”. Cuando una persona, una colectividad, un acto o una
información se virtualizan, se colocan fuera de ahí, se desterritorializan”. El
Ciberespacio no puede prescindir del sustrato material del terminal de conexión
(la máquina) y, por tanto, tiene sus bases en un espacio geográfico y
territorial, que es el del usuario. Así vemos cómo las TIC refuerzan la hibridación del espacio físico y
el ciberespacio, aportando un nuevo sentido al lugar y la comunidad. Estos
procesos están delimitados por el mundo real y, lejos de crear una
desterritorialización absoluta, crean nuevas formas de territorialización a
través del control informativo (la capacidad para producir y consumir
información en movimiento).
Desde las instituciones educativa habrá que preocuparse por analizar
el nivel de presencia de las TIC en su entorno escolar, los efectos en el
rendimiento y aprendizaje del alumnado, las expectativas, opiniones y actitudes
de los todos los agentes educativos y, sobre todo, poner un mayor esfuerzo por
divulgar las mejores prácticas de uso de las TIC en las aulas, con lo que podremos generar un banco de referencia sobre “éxitos”
y “buenas prácticas”. Generalmente, se da por buena la utilización de las herramientas
informáticas pero, en realidad, no se puede asegurar que así sea. Se observan realidades
distintas, por lo que resulta importante investigar los sistemas que están
contribuyendo al desarrollo del ciberespacio y la educación, y analizar cómo
los actores educativos están actuando en su desarrollo para el análisis y la
interpretación de lo que se está haciendo en educación.
La construcción del conocimiento incita a inventar el nuevo
el vínculo social alrededor del aprendizaje recíproco, de la sinergia de las
competencias, de la imaginación y de la inteligencia colectiva. La inteligencia
colectiva no es un objeto puramente cognitivo. Se debe comprender como punto de unión no solo
de ideas sino también de personas, “construyendo la sociedad”. En nuestras interacciones
con el conocimiento, desarrollamos competencias. Por medio de nuestra relación
con la información adquirimos conocimientos, en relación con los otros, mediante
adquisición y transmisión hacemos el conocimiento. Cada actividad, cada acto de
comunicación, cada relación humana implica un aprendizaje con las competencias y los conocimientos que
implican durante el desarrollo de la vida,
puede siempre así alimentar un circuito de intercambio o una sociabilidad
de conocimiento ya que el objetivo de la inteligencia colectiva es el reconocimiento
y el enriquecimiento mutuo de las personas, una inteligencia que se valoriza
constantemente, repartida y ajustada en su comunicación, para así coordinar las
interacciones en el universo virtual.
La inteligencia colectiva es practicada por los seres
humanos desde que disponen de lenguaje y cultura. Sólo somos inteligentes
colectivamente gracias a los diferentes saberes transmitidos de generación en
generación, ahora bien, internet es mucho más potente que la imprenta, la radio
o la televisión, porque permite una comunicación de tipo transversal y una
mejor explotación de la memoria colectiva. Las ONG, las asociaciones y las
redes sociales se organizan mejor gracias a estas herramientas. Tenemos producciones colectivas en línea con las wikis
desde las aulas, expandiendo el conocimiento y compartiendo.
- Castells, M., “La era de la información: economía,
sociedad y cultura”, Alianza Editorial.
Madrid, 1997.
- Lévy, P. (1999). ¿Qué es lo virtual? Barcelona: Paidós.
- Levy, P. (2007) La cultura de la sociedad digital.
Anthropos, México
Interesante la metáfora usada en la presentación. Solo le acortaría los textos, dejando frases disparadoras. En tu trabajo final me gustaría que te sueltes más, que seas más vos escribiendo y que uses a los referentes solo para apoyar lo que dirás.
ResponderEliminarSaludos y adelante
Fernando