sábado, 18 de octubre de 2014

Materiales curriculares digitales - Criterios para su inclusión

•             Área curricular o disciplina: Geografía
•             Tema: Aguas subterráneas – Acuífero Guaraní
•             Recursos seleccionados:
http://www.hidricosargentina.gov.ar/novedad_interna.php?novedad=2528
•             Descripción del contexto:
Esta es una propuesta para indagar sobre aguas subterráneas,  reconocer las interacciones entre el medio natural y el medio humano con sus problemáticas y consecuencias, comprendiendo la construcción social del espacio y la importancia del Acuífero Guaraní (AG).
Analizar la relevancia de los recursos naturales en la satisfacción de las necesidades sociales. Tomar conciencia de las crisis que se generan por la escasez  del recurso. Conocer la potencialidad de los acuíferos, en especial el AG. Indagar sobre el concepto de aguas subterráneas. Investigar sobre el manejo del recurso: perspectiva y manejo sustentable. Interpretación de mapas.
En el aula, a través del diálogo interrogatorio, se introducirá a los alumnos en el tema, mientras nos ubicamos geográficamente utilizando mapas : político y pizarra. Una vez introducidos en el tema es posible utilizar el campus institucional donde encontraran los links con los recursos.
Después de la lectura y análisis de los recursos se organizará un debate acerca de los problemas relacionados con el agua y como actividad integradora se realizará  la búsqueda y análisis de artículos periodísticos.
•             Fundamentación a partir del marco teórico propuesto:
 Las destrezas informáticas acompañan a los estudiante en la construcción de aprendizajes, de allí el por qué integrar las Tic a las planificaciones curriculares. Para esto debemos, los docentes, asumir un cambio de rol, convertirnos en mediadores entre el diseño de los aprendizajes y la conducción del estudiante hacia los medios para construir y procesar el conocimiento a través de las Tic. Será necesario decidir qué tipo de integración curricular de las tic es posible efectuar, dentro de una misma asignatura, para aprender contenidos o desarrollar habilidades, o tal vez para integrar un tema a través de varias asignaturas en las que las tic serán sólo un medio. Las tecnologías servirán como herramientas de construcción del conocimiento, para cumplir su función de  recuperar  información que permita desarrollar habilidades para la resolución de problemas, la creación de proyectos, presentación de contenidos y usar la netbook como herramienta para presentar sus producciones.
Hay que aceptar los rápidos progresos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, ya que estos continuarán  modificando la forma de elaboración, adquisición y transmisión de los conocimientos. Las nuevas tecnologías nos brindan posibilidades de renovarnos y renovar los contenidos y los métodos pedagógicos. Hay quienes aún tienen miedo de ya no ser “indispensables”, si se modifica su rol dentro del proceso de aprendizaje, sin tener en cuente, quizás, que para que se produzca ese diálogo permanente con las tecnologías de la información, será preciso contar con la guía insustituible del docente que conduce hacia la comprensión y vela por la calidad en las prácticas y en los resultados.
Será necesario valorar las tecnologías como apoyo para los aprendizajes, con la posibilidad que tengamos de utilizarlas, de crearla y recrearla, no solo consumirlas, sino apropiarse de ellas. Usarlas pedagógicamente es abrir espacios para la búsqueda, el procesamiento, la aplicación de información y el encuentro con otros. De esta forma construiremos conocimiento desde lo propio, desde la experiencia personal y desde las particularidades de la institución. Así producir y comunicar: “La labor educativa cerrada en los muros de las aulas carece de sentido en tiempos como los que nos toca vivir” (D. Prieto Castillo y P. Van de Pol E-Learning), producimos y comunicamos, desde nuestra historia y con proyección hacia el futuro.
Bibliografía
•             Martinelli, S. y otros (2011), Contenidos curriculares y transposiciones didácticas y mediáticas. El combate de San Lorenzo, nuevas y viejas lecturas. Conferencia Internacional ICDE-UNQ, Buenos Aires.

•             Prieto Castillo, D. y van de Pol, P. (2006), “Un modelo pedagógico para e-Learning” en D. Prieto Castillo y P. Van de Pol E-Learning. Comunicación y educación. El diálogo continúa en el ciberespacio, p. 163 a p. 207, Países Bajos, RNTC. Hilversum.

TEDxRío de la Plata - El poder de la palabra


TEDxRío de la Pata - Una buena forma de acercar a los alumnos a la reflexión


miércoles, 15 de octubre de 2014

CIBERESPACIO, CIBERCULTURA...

"El saber se sale ante todo del que ha sido su eje durante los últimos cinco siglos: el libro". JESÚS MARTÍN–BARBERO - Profesor del Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO - Transformaciones del saber y del hacer en la sociedad contemporánea.
Actividad: Cibercultura, ciberespacio, cibereducación
Para Levy (1999) "Cuando una persona, una colectividad, un acto, una información se virtualizan, se colocan «fuera de ahí», se desterritorializan. Una especie de desconexión que  separa el espacio físico o geográfico y  la temporalidad. No son totalmente independientes del espacio-tiempo de referencia, ya que siempre se deben apoyar sobre soportes físicos y materializarse aquí o en otro sitio, ahora o más tarde.  La virtualización nos ha desencajado,  recortando el espacio-tiempo clásico escapando de una realidad a otra; ubicuidad, simultaneidad, distribución fragmentada.
Manuel Castells ha denominado “Sociedad Red”, una sociedad permanentemente conectada y en constante movilidad geográfica y virtual. Una sociedad que habría cambiado el espacio de los lugares por el “espacio de los flujos” de información, personas y capitales. La consecuencia directa de este proceso ha sido una pérdida o debilitamiento de las relaciones entre los sujetos y el territorio, es decir, un proceso de desterritorialización. Aunque lejos de producir una pérdida de relaciones entre el sujeto y el espacio físico, las refuerzan, transformándolas y dando lugar a un nuevo tipo de territorio más complejo. El espacio construido, es un espacio trastocado y desvanecido por fuerzas externas. Aunque Castells dice que los lugares no desaparecen, afirma que su lógica y su significado quedan absorbidos por la red y determinados por los poderes del mundo. La desterritorialización sería así “un fenómeno que surge de la intensidad de movilidad de los productos, gente e ideas que pasan las fronteras políticas, sociales y culturales al punto de provocar un desarraigo en ciertos patrones y valores socioculturales. El referente global-local parece desdibujarse, las comunidades virtuales, para Levy “viven sin lugar de referencia estable”. Cuando una persona, una colectividad, un acto o una información se virtualizan, se colocan fuera de ahí, se desterritorializan”. El Ciberespacio no puede prescindir del sustrato material del terminal de conexión (la máquina) y, por tanto, tiene sus bases en un espacio geográfico y territorial, que es el del usuario. Así vemos cómo las TIC  refuerzan la hibridación del espacio físico y el ciberespacio, aportando un nuevo sentido al lugar y la comunidad. Estos procesos están delimitados por el mundo real y, lejos de crear una desterritorialización absoluta, crean nuevas formas de territorialización a través del control informativo (la capacidad para producir y consumir información en movimiento).
Desde las instituciones educativa habrá que preocuparse por analizar el nivel de presencia de las TIC en su entorno escolar, los efectos en el rendimiento y aprendizaje del alumnado, las expectativas, opiniones y actitudes de los todos los agentes educativos y, sobre todo, poner un mayor esfuerzo por divulgar las mejores prácticas de uso de las TIC en las aulas, con lo que podremos  generar un banco de referencia sobre “éxitos” y “buenas prácticas”. Generalmente, se da por buena la utilización de las herramientas informáticas pero, en realidad, no se puede asegurar que así sea. Se observan realidades distintas, por lo que resulta importante investigar los sistemas que están contribuyendo al desarrollo del ciberespacio y la educación, y analizar cómo los actores educativos están actuando en su desarrollo para el análisis y la interpretación de lo que se está haciendo en educación.
La construcción del conocimiento incita a inventar el nuevo el vínculo social alrededor del aprendizaje recíproco, de la sinergia de las competencias, de la imaginación y de la inteligencia colectiva. La inteligencia colectiva no es un objeto puramente cognitivo.  Se debe comprender como punto de unión no solo de ideas sino también de personas, “construyendo la sociedad”. En nuestras interacciones con el conocimiento, desarrollamos competencias. Por medio de nuestra relación con la información adquirimos conocimientos, en relación con los otros, mediante adquisición y transmisión hacemos el conocimiento. Cada actividad, cada acto de comunicación, cada relación humana implica un aprendizaje con  las competencias y los conocimientos que implican durante el desarrollo de la vida,  puede siempre así alimentar un circuito de intercambio o una sociabilidad de conocimiento ya que el objetivo de la inteligencia colectiva es el reconocimiento y el enriquecimiento mutuo de las personas, una inteligencia que se valoriza constantemente, repartida y ajustada en su comunicación, para así coordinar las interacciones en el universo virtual.

La inteligencia colectiva es practicada por los seres humanos desde que disponen de lenguaje y cultura. Sólo somos inteligentes colectivamente gracias a los diferentes saberes transmitidos de generación en generación, ahora bien, internet es mucho más potente que la imprenta, la radio o la televisión, porque permite una comunicación de tipo transversal y una mejor explotación de la memoria colectiva. Las ONG, las asociaciones y las redes sociales se organizan mejor gracias a estas herramientas. Tenemos  producciones colectivas en línea con las wikis desde las aulas, expandiendo el conocimiento y compartiendo.
- Castells, M., “La era de la información: economía, sociedad y cultura”,  Alianza Editorial. Madrid, 1997.
- Lévy, P. (1999). ¿Qué es lo virtual? Barcelona: Paidós.

- Levy, P. (2007) La cultura de la sociedad digital. Anthropos, México

jueves, 9 de octubre de 2014

Cibercultura y Educación

Cibercultura Una definición: David Silver (2004, 2006) se refiere a la cibercultura como un metacampo de estudios enfocados en las interacciones entre ser humano y computador, internet, sociedad de la información, cultura digital y nuevos medios de comunicación. Pierre Lévy (2007) aborda la cibercultura y plantea una teoría en la que fortalece la idea de la emergencia de una nueva cultura, la cultura digital. Para Lévy, la cibercultura se comprende desde una visión integrada de los entornos materiales electrónicos (computadores, redes de computadores, telecomunicaciones, artefactos y dispositivos para la programación, digitalización, procesamiento, comunicación y edición de contenidos) y los entornos simbólicos digitales (informaciones y contenidos digitalizados: bases de datos, protocolos, programas, textos, hipertextos, imágenes, sonidos, videos, hipermedia, aplicaciones, portales, etc.). La cibercultura, podemos decir que, es una complejidad socio-técnico-cultural. Lévy define la cibercultura como el conjunto de los sistemas culturales surgidos en conjunción con las TIC digitales (2007: VII). Es la cultura propia de las sociedades en las que, las tecnologías digitales configuran decisivamente las formas dominantes tanto de información, comunicación y conocimiento, como de investigación, producción, organización y administración. La cibercultura es objeto de estudio desde el análisis de tres características fundamentales: interactividad, hipertextualidad y conectividad. La cibercultura como un fenómeno tecno-socio-cultural genera un conjunto de movimientos sociales y culturales. Jesús Martín Barbero afirma que la llamada sociedad del conocimiento es una sociedad del mercado, pues éste rige “la dinámica de fondo a la que responde el valor y el modo actual de producción y circulación del conocimiento” (2002: 178). Así, la fuerza productiva está basada en la capacidad de procesar símbolos, conocer e innovar, lo que ha generado una mutación en los modos de circulación de los saberes. El saber se sale de los libros y de los centros de estudio, y escapa a otros modos de producción, circulación y distribución social, en los que otros saberes propios de la experiencia social y de las memorias colectivas se ponen en diálogo con los conocimientos especializados, lo que da lugar al reconocimiento de una multiplicidad de racionalidades. Aparece la deslocalización del saber, el conocimiento aparece en otros circuitos de información, así como la lectura no es exclusiva del texto impreso, sino del hipertexto y del audiovisual. Se debe repensar críticamente la realidad, idear nuevos proyectos colectivos y aprender a vivir en un mundo multicultural, digital, atravesado por interacciones mediáticas y culturales del ciberespacio. Lévy, Pierre, 2007, Cibercultura: la cultura de la sociedad digital, Barcelona, Anthropos. SILVER, David. (2004) Internet/cyberculture/digital culture/new media/fill-in-the-blank. In: New Media & Society. London: Sage Publications, vol. (6)1: 55-64. Disponível em: http://online.sagepub.com/cgi/searchresults Acesso em: 15 de mai. 2008.

jueves, 2 de octubre de 2014

La sociedad de la información

http://youtu.be/kCGAk1LjyR8 Estamos viviendo en la "sociedad del conocimiento" la cual es un nuevo tipo de organización social (basada en una nueva economía propia de la década de 1990), "la cual requiere una rápida adaptación espacial y temporal a los cambios tecnológicos y de organización" (Drucker 1993).

Sociedad de la información


La alfabetización con la lectoescritura fue la tarea central de la escuela durante sus comienzos, luego se amplió esa propuesta para incluir lo que consideraban los conocimientos básicos necesarios para la vida en sociedad. En el último tiempo aparece la necesidad de incluir otros saberes básicos, una alfabetización múltiple, la alfabetización digital. ¿Qué significa hablar de nuevas alfabetizaciones? ¿Implica otra serie de destrezas y operaciones? ¿Cuáles son los nuevos lenguajes que se deben incluir en la propuesta pedagógica? La escuela fue incorporando determinados saberes, voces, expresiones y lenguajes y dejo afuera otras manifestaciones culturales que luego se fueron incorporando dentro de la cultura escolar. Estos acontecimientos históricos nos deben poner en alerta, ya que esas formas fueron como entrando sin querer, incorporándose como por casualidad, entrando sin permiso pero imponiéndose por la demanda social, familiar y de los alumnos en particular, por la presión del mercado laboral, o por las demandas del entorno en general. Quizás sea momento de ser capaces de discutir rigurosa y profundamente sobre cuáles de todos los nuevos saberes deben entrar a la propuesta escolar, y cómo debemos hacerlos entrar, como los aprovechamos para hacerlos más eficientes. La escuela surge y se consolida en torno a las tecnologías de la lectura y la escritura disponibles a fines del siglo XIX: el libro, la pizarra, el pizarrón, el cuaderno, el lápiz. ¿Es la misma enseñanza la que debe desarrollarse cuando se trata de trabajar con pantallas, cuando las tecnologías han transformado nuestra vida y nos abren nuevas oportunidades de ejercer nuestra labor docente? La antigua alfabetización hay que remozarla, hoy implican prácticas y sentidos bien distintos a los que a veces se evocan en la visión nostálgica de la escuela antigua. No es suficiente seguir haciendo bien lo que se hacía hace un siglo: nos encontramos con otros sujetos, con otras estrategias, y con otras prácticas sociales que demandan otro tipo de enseñanza otro uso de herramientas. Comienza a ser cada vez más necesario que la escuela proporcione otros conocimientos para explorar el mundo de hoy, más fluidamente y de forma más rica y relevante, con lo que proporcionan las nuevas tecnologías, básicamente la computación y el lenguaje audiovisual. Lo importante no es la tecnología sino lo que hagamos con ella, lo que enseñemos sobre sus usos y posibilidades, y también sobre sus límites. Pensar en una introducción de las nuevas tecnologías que no las consideren solamente un recurso didáctico, sino una nueva forma cultural de esta época, en lo productivo y recreativo de la cultura, la política y la economía contemporánea, que tienen muchos y variados efectos sobre nuestras vidas, las de los docentes y las de los alumnos. En ese sentido,no es suficiente con "enseñar computación" y el uso de los programas, ni tampoco considerar a internet como solo una gran fuente de información, sino que deberíamos incorporar otros saberes, disposiciones y sensibilidades que permitan enriquecer la vida de los alumnos, que los ayuden a plantearse preguntas y reflexiones a las que por sí solos no accederían, y que les abran caminos de indagación, con momentos para compartir y aprender de y con otros, colaborativamente.