viernes, 29 de agosto de 2014

Reflexión sobre texto de Burbules - Riesgos y promesas “La tecnología llego para quedarse”, es lo que me surge de inmediato cuando noto la reticencia con la que la mayoría de los docentes esquivan el desafío. Creo que no están haciendo una correcta lectura del entorno. En la semana mi niña de 9 años llego del colegio entusiasmada con unas gomitas de colores con las cuales se podían tejer pulseras, al preguntarle cómo era que se hacían su respuesta fue: -“No sé, pero las voy a ver en You Tube”. Seguramente esta respuesta la habrán recibido muchos de parte de hijos o alumnos y aquí el gran cambio, es como se relacionan las nuevas generaciones con el conocimiento lo que está cambiando. A ningún niño o adolescente se le ocurre buscar un libro o alguien que le enseñe, primero “Googlean”. Este sería el primer paradigma de las TIC: han producido cambios personales, sociales y culturales. El acceso a internet ha tenido un efecto directo en la vida de las personas, en cómo se comparte la cultura. Personas que desde lo individual crean cultura y la comparten, grupos que se forman alrededor de estos recursos compartidos. Estas creaciones sociales son los desarrollos más importantes y transformadores de la tecnología. No es la tecnología en sí misma sino cómo las personas usan esta tecnología. Creo que este es el enfoque que debe guiarnos en nuestra labor docente: “Aprender en cualquier momento y lugar”, sería expandir las aulas, las tecnologías permiten que nuestra labor no se limite al aula, quebrar el esquema básico alumno-profesor transformando esa relación con el intercambio y la construcción del conocimiento. Somos los docentes quienes debemos instruir a los alumnos para seleccionar resultados de búsquedas, elección de contenidos y los sitios de consulta, así contribuiremos a que los estudiantes sean críticos y tomen buenas decisiones. Podemos llegar a sentir que los expertos son los alumnos y esto nos desafía a establecer con ellos una relación asociativa de retroalimentación, en la que ambas partes realizarán una contribución activa para el éxito del intercambio. Como dice Burbules :"El docente sigue sabiendo cosas que los estudiantes no saben, pero ellos también tienen conocimientos que los docentes no poseen, principalmente, en el área de la tecnología”. Como docentes del Siglo XXI no podemos mirar para otro lado y debemos dejar de lado algunos prejuicios, los dispositivos tecnológicos no reemplazan al docente. El docente actual debe abrirse al cambio, enfrentar el desafío, capacitándose, tomando las posibilidades de las tecnologías y buscar estrategias didácticas que promuevan el aprendizaje colaborativo generando un nexo entre el hogar y la escuela, innovando el ambiente de aprendizaje haciéndolo creativo, reflexivo, permitiendo la experimentación y la exploración, cambiando el rol tradicional, ya que docentes y alumnos contribuyen activamente para el éxito del aprendizaje ubicuo, donde aprender es una experiencia distribuida en el tiempo y el espacio.

4 comentarios:

  1. La tecnología nos define y definimos las tecnología. Imposible separar sociedad y tecnología. ¡Estoy de acuerdo con vos!
    Somos los agentes del cambio.
    Cariños
    Karina

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  2. Silvina, comparto una y cada una de tus apreciaciones. Y me resulta por demás significativa la que nos plantea a los docentes una responsabilidad superlativa en los momentos que nos tocan transcurrir. Debemos imperiosamente estar a la altura del momento histórico.
    Nos leemos.
    Federico

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  3. Tensi{on de hoy en día "El docente sigue sabiendo cosas que los estudiantes no saben, pero ellos también tienen conocimientos que los docentes no poseen, principalmente, en el área de la tecnología”. Buena puenta de pensamiento para trabajar

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  4. Me alegra compartir con ustedes mis pensamientos y que seamos parte del cambio juntos. ¡Vamos que podemos!

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